Propósitos de desconfinamiento

Propósitos de desconfinamiento
Foto de cottonbro en Pexels

En los próximos días vamos a afrontar el final del confinamiento, la «desescalada», el descalabro del confinamiento, el fin de estar metidos en casa, el principio de volver a la normalidad. A algunos les mola llamar a este proceso la vuelta a la nueva normalidad, Normal.

Bueno, da igual…

En cualquiera de los casos esto se acaba. Atrás quedarán un montón de emociones ligadas al confinamiento. Yo me quedo en casa. Cada uno da lo que tiene. Hazlo por ti, hazlo por todos. Este virus lo paramos Unidos. Resistiré.

Y comenzamos ya esto otro. Esto otro que será algo parecido a Nuestra incierta vida normal.

Pues bien, algo han dejado de poso estas interminables jornadas en casa. Algo hemos aprendido y algo deseamos para ser mejores personas en esta nueva vida.

Propósitos de desconfinamiento
Foto de Bich Tran en Pexels

La primera ronda la invito yo: os propongo expresar vuestros propósitos y deseos. Vamos a fijar en nuestra mente todo lo que nos hemos propuesto, lo que hemos aprendido, lo que deseamos, lo que queremos que esto haya aportado a nuestra forma de ser, a nuestro comportamiento, a nuestro pensamiento, a nuestra forma de sentir y, a partir de ahí, hacerlo, vivirlo.

Y me tomo la primera: deseo ser más sensitivo, más expresivo, más intenso y más auténtico. Es mucho y es mucho más fácil de lo que parece. Me comprometo conmigo mismo y con todos vosotros. Puedo porque pienso que puedo.

Propósitos de desconfinamiento

Para salir de confinamiento es genial que nos hagamos propósitos. Hacerte propósitos implica que has hecho alguna reflexión sobre el estado en el que estás y las mejoras que deseas. Además, los propósitos nos ayudan a modo de brújula que nos orienta. Nuestro listado de propósitos nos hace sentir seguridad personal. ¿Y qué decir de la ilusión que nos despiertan?.

Así que todos a hacernos propósitos porque nos aportan:

  1. Así reflexionamos para saber lo que queremos.
  2. Nos ayudan a mejorar.
  3. Nos orientan en la búsqueda de nuestros deseos.
  4. Mejoran nuestra seguridad personal.
  5. Nos llenan de optimismo, ilusión y vitalidad.

Si os apetece miraré vuestros propósitos de desconfinamiento con cariño y os digo mi opinión. Me los ponéis en Comentarios o me escribí a mi WhatsApp (+ 34 600584099) o al email (manuel.padilla@perssonal.es). Espero noticias vuestras…

¿Mala suerte o buena suerte? Tú decides…

¿Mala suerte o buena suerte? Tú decides...
Foto de Engin Akyurt en Pexels

Cada día vivimos multitud de oportunidades de decidir cual es la suerte con la que queremos vivir. Tú decides. Yo decido. Decidimos nuestra suerte.

Esta mañana he despertado con una breve y hermosa conversación con un amigo, con Mario… Hace 12 días la ambulancia lo devolvió a su hogar. Allí permanece aislado en una habitación en la que estará al menos 3 días más. Cuando salga será la misma persona aligerada de superficialidades y crecida en valores.

La conversación ha sido breve e intensa. Tras darle los buenos días le pregunté por su estado.

– Un poco mejor cada día. Gracias por preocuparte.

– Claro que me preocupo. ¿Cómo lo llevas? – continué interesándome.

– Lo llevo bien… es como si hubiera hecho una parada en el camino y me vienen reflexiones de lo que hacía antes y lo que ahora quiero hacer.

Eso me dijo… Me sorprendió esa respuesta. Es una respuesta que despliega una maravillosa actitud ante la vida.

¿Mala suerte o buena suerte? Tú decides...
Foto de Anna Shvets en Pexels

– ¿Mala suerte o buena suerte?– su siguiente intervención fue esta pregunta… Aun no había terminado de digerir su comentario anterior y me pregunta esto…

Eso depende de ti – alcance a hilar a modo de respuesta.

Pienso que la vida nos ofrece este tipo de oportunidades cada día muchísimas veces. La gran oportunidad cotidiana de decidir si lo que vivimos es una experiencia de buena o de mala suerte.

Mario responde a mi pregunta y a la suya argumentando desde su opción optimista:

– En este caso mío creo que ha sido buena suerte. Estoy reforzando valores que los tenía a mitad de máquinas.

Es toda una lección de vida, de psicología y de manera de afrontar la adversidad. Admiro ese carácter y esta forma de ser…

Observad como terminó esta conversación el propio Mario:

– Cuando estaba en el hospital la opción era mala suerte. Cuando he llegado a casa la opción es la buena suerte.

Cada día vivimos multitud de momentos en que decidimos nuestra suerte. Todos tenemos el poder de decidir el tono, la perspectiva con la que queremos vivir cada experiencia vital. Mi admiración y mi agradecimiento a todas las personas que, como Mario, nos dan lecciones de optimismo, de vitalidad y de afrontamiento positivo. Mi abrazo agradecido.

Conveniencia de tener mascotas y superación personal

“Tengo miedo a acercarme a algunos animales. Al mismo tiempo me atraen, me despiertan curiosidad, ternura, me gusta observarlos y cuidarlos. Todo es cierto, pero luego me da un poco de miedo que me hagan daño, aunque sean pequeños mordiscos o picaduras, o que me puedan contagiar alguna enfermedad”

Conveniencia de tener mascotas y superación personal
Photo by Robert Bye on Unsplash

Esta es parte de la conversación que mantuve hace unos días con una paciente. 

Ella barajaba la posibilidad de tener en casa una mascota y me comentaba sus miedos y reticencias. También me pedía mi opinión acerca de la conveniencia de tener en casa una mascota.

Pues vamos allá:

 Antes que nada vamos con los miedos y las reticencias. 

Siempre te voy a aconsejar que vivas libre de miedos. Así que si tienes algún miedo de este tipo que he mencionado antes a los animales, está claro que debes ponerte manos a la obra para superarlo.

Si tienes algún tipo de miedo a algún animal tienes que plantearte cumplir dos verbos: creer y querer.

Date permiso para creer que puedes superar esta dificultad. Si lo crees con seguridad vas a poder hacer lo que se necesita para superar tus miedos. 

Conveniencia de tener mascotas y superación personal

¿Cómo se hace para creer? Sigue estas cuatro indicaciones sin dudar en absoluto:

  • Toma una decisión definitiva: eres capaz, punto.
  • Enfoca tu atención en las capacidades que sabes que tienes y en las oportunidades que sabes que eres capaz de crear
  • Reconocelo y deja de atender a tus pensamientos negativos
  • Deja de compararte con los demás y concentra tus energías en lo que  crees que eres capaz de hacer por ti mismo.

Respecto de la idea de querer, asegurate de que verdaderamente deseas poner la energía necesaria para la superación.

 Lo que es seguro es que una vez que superes estos miedos tu vida va a mejorar absolutamente en el presente y para el resto de tu vida.

Y la misma pregunta anterior, ¿cómo hago para querer? Veamos qué pasos puedes  seguir:

  • Imagina cómo mejorará tu vida cuando superes tus miedos y desea que eso que imaginas se haga realidad.
  • Piensa en las consecuencias positivas de tu superación.
  • Programa el momento en que vas a ponerte manos a la obra. Si no es ahora, que sea en algún momento del futuro, pero que sea. Pon fecha a tu propósito, un objetivo sin fecha se convierte en una idea que acaba olvidándose en el tiempo.
  • Y en el momento en que vaya a ser, deséalo intensamente, con toda tu energía.

Una vez que reunas los dos requisitos más difíciles de conseguir, estas en disposición de ir a por los retos más fáciles de afrontar. Ahora se trata de hacer algo para superar el miedo a los animales. Yo te propongo que sigas los siguientes pasos:

  1. Observa a otras personas acercarse a los animales a los que te gustaría acercarte.
  2. Estudia el comportamiento de los animales de manera teórica y práctica.

Por un lado estudia lo que puedas saber sobre sus costumbres, características, comportamiento, necesidades de modo teórico con libros o personas que hayan tratado ya con esos animales. Por otro lado, observa a esos animales todo lo que puedas.

Conveniencia de tener mascotas y superación personal
Photo by Hanson Lu on Unsplash
  1. Ahora empezamos con la parte práctica. Acércate al animal progresivamente. Dependiendo de cual sea la especie puedes comenzar a acercarte rápida o lentamente. Lo importante es que tengas en cuenta que el animal se sienta bien en todo momento y a la vez que vas sintiendo que consigues la superación de miedos que esperabas.
  2. Pide ayuda. Si ves que te cuesta mucho, no dudes en pedir ayuda a personas que tengan hábito de tratar con el animal que te interesa. A veces lo que no somos capaces de conseguir por nuestros medios podemos lograrlo con más facilidad si tenemos la comprensión y la ayuda de una persona experta.

El caso es que conseguir acercarte cada vez más a animales de compañía va a suponer para ti desarrollar una mayor sensación de estima y seguridad personal. Cada vez que superas un miedo te conviertes en una persona más fuerte, segura y satisfecha con tu vida y con tus relaciones personales.

Desde aquí te animo a comenzar el camino de acercarte a animales de compañía y, sobre todo a vencer los miedos que estén asociados con el trato con animales domésticos, animales de compañía o con mascotas.

 Adelante que seguro puedes lograr mucho a poco que te lo propongas.

Las imágenes Unsplash

Así se cuida a los amigos, así cuidas de ti mismo.

Así se cuida a los amigos, así cuidas de ti mismo.
¡El mejor regalo eres tú!

“La droga que le voy a recomendar es mejor que morfina o cocaína”.

Así de sorprendente es la frase con la que inicia su original columna periodística Celia Rodríguez en la revista “Tiempo” el día 11 de septiembre de 2016 su artículo titulado “La droga que todos necesitamos”.

A lo largo de su artículo mencionará estudios científicos significativos en que se demuestra lo que todos sabemos…. Que los amigos nos aportan beneficios físicos y mentales que contribuyen a nuestra salud y bienestar. Yo no quiero abundar mucho es estas evidencias científicas y cotidianas.

Lo que me apetece es sugerir algunas ideas personales con las que quiero centrar la atención en algunos aspectos del modo en que cuidamos la amistad…

Leer másAsí se cuida a los amigos, así cuidas de ti mismo.

Emociones, ayuda mutua y satisfacción personal.

Os quiero contar lo que he aprendido durante una reunión en Isla Cristina, Huelva, en ARATI (Asociación para la Rehabilitación de Alcohólicos y Toxicómanos Isleños) con las personas que atienden la «Guardia de Acogida». ARATI es una asociación que mantiene un centro de terapias en grupos de ayuda mutua de personas que quieren ser libres tras estar viviendo una procesos de dependencia.

La guardia es esa labor consistente en acoger en el centro a las personas que se acercan por primera vez a pedir ayuda para si mismas o para algún familiar o allegado. Esta labor es fundamental debido a que la persona recibida llega normalmente muy angustiada en busca de una ayuda que le resulta absolutamente necesaria. Es muy difícil encontrar un recurso social en el que confiar para iniciar tu proceso de deshabituación de drogas u otras conductas adictivas.

Lo que quiero resaltar de esta reunión de hoy es que las personas asistentes han realizado diferentes aportaciones que me parecen muy significativas y de las que podemos aprender mucho para aplicarlo a diferentes ámbitos de nuestra vida. Voy a escoger tres de las ideas presentes en la reunión y voy a valorar las enseñanzas que podemos extraer de cada una de ellas.

Primera idea: LAS EMOCIONES SON PROTAGONISTAS INVISIBLES DEL ESPACIO RELACIONAL.

Emociones, ayuda mutua y satisfacción personal.

En cualquier encuentro humano los factores emocionales invaden un gran porcentaje del espacio de las relaciones y normalmente no tomamos conciencia de la importancia de estas emociones ni las tenemos en cuenta de manera significativa.

Está claro que las personas más hábiles para identificar las emociones propias y ajenas y comprender el modo en que estas influyen en el pensamiento y el comportamiento humanos tienen más capacidad para adaptarse a las relaciones personales y sociales en que se ve involucrada.

Un primer e imprescindible paso para desarrollar las propias habilidades para las relaciones personales es aprender a reconocer las propias emociones y las emociones de los demás.

Podemos aprender a reconocer las emociones observándolas, interpretándolas y dialogando sobre ellas siempre que tengamos ocasión.

Segunda idea: PEDIR AYUDA ES COSA DE SABIOS.

Un equipo crece y se enriquece cuando sus componentes aprenden a pedir ayuda a sus compañeros y lo hacen sin complejos.Emociones, ayuda mutua y satisfacción personal.

Las dificultades para pedir ayuda provienen de creencias personales que nos limitan y nos hacen más cerrados sobre nuestras capacidades y nuestra valía. Identificar estas creencias limitantes y tomar conciencia de nuestras capacidades y nuestras habilidades nos facilitará la posibilidad de pedir ayuda a otras personas y esta práctica nos va a hacer personas más sabias, más expertas y más abiertas a diferentes experiencias de crecimiento.

La invitación a pedir ayuda es evidente. Vence el miedo a reconocer que necesitas ayuda. Practica el hecho de solicitar ayuda a otros y otras y verás como creces como persona y como crece tu capacidad de ayudar y ser ayudado.

Tercera idea: AYUDANDO HE SENTIDO UNA INMENSA SATISFACCIÓN PERSONAL.

Ayudar a otra persona de modo altruista desde la propia experiencia, desde una presencia acompañadora y con comprensión y empatía es fuente de una profunda satisfacción.

Uno de los asistentes comentó que para él, ayudar a personas en algo sencillo e importante emocionalmente había sido fuente de inmensa satisfacción personal.Emociones, ayuda mutua y satisfacción personal.

Para mi la clave para sentir satisfacción ayudando a otra persona es compartir la propia experiencia de éxitos y fracasos en un ambiente en el que sientes que no vas a ser juzgado, en el que vas a ser escuchado con atención y en el que das y te das al otro de modo desinteresado.

Estas son las tres lecciones que humanidad que hoy he recibido de mis compañeros del grupo de Guardia y Acogida de ARATI en Isla Cristina en la provincia de Huelva. Gracias.

[Imágenes extraídas de unsplash.com]